El primer impulso que siento al presentar una muestra es de
alguna
manera tender un puente entre la obra pictórica y el espectador, acaso
para facilitar aquello que Descartes afirmara acerca de que un cuadro
era como un rey, cuando se está enfrente a él hay que esperar que
éste le dirija la palabra.
Para facilitar ese encuentro de establecer la palabra y luego el
dialogo es que intentamos una definición de la obra de Sonia Brieux de
Salum.
Sin duda apreciando el conjunto, se verá que está inserta en el código
establecido por la pintura a lo largo de nuestro siglo.
Elabora sus imágenes apoyada en estructuras fundamentales
con los
elementos básicos del lenguaje: líneas y planos organizados sobre la
base de una geometría libre, dentro de la cual se torna evidente una
actitud sensible. Sensibilidad que puede percibirse tanto en el trazo, en el
tratamiento
de la materia y del tono.
Precisamente porque la obra expuesta reúne todas estas cualidades, que
son fundamento de la pintura, es que podemos ahora acompañar y destacar la
pintura de Sonia Brieux de Salum.
Alberto Delmonte.